El Observatorio Ciudadano Municipal, una experiencia práctica de transparencia y participación en la Administración local



Sota aquestes línies us facilito l'assaig que vaig presentar al VII Concurs #EnsayoAVAPOL sobre:
GOBIERNO Y TRANSPARENCIA: ¿Es posible una Administración con paredes de cristal?”

Palabras clave: transparencia, participación, autogestión, democracia, ciudadanía
Una Administración transparente y abierta a la ciudadanía no es que sea necesaria sino que es imprescindible. La opacidad, la extrema burocratización y la voluntad muy a menudo deliberada de mantener al margen de la gestión de los asuntos públicos a la ciudadanía han sido las reglas generales de la actuación de la Administración española, lo cual ha degradado el nivel de la democracia. Así mismo, con la situación actual de crisis económica, política y social y en un contexto de malestar e indignación ciudadana, de desafección política y de corrupción estructural hay que trabajar para un cambio social y político donde una Administración más próxima, transparente y con paredes de cristal, rinda cuentas a la ciudadanía como un primer paso para profundizar en un modelo de democracia más avanzado.

En este contexto cobra una importancia fundamental el hecho de que la ciudadanía pueda conocer cómo, por quiénes, y a través de qué procedimientos se adoptan las decisiones políticas que afectan a su bienestar. Entre estas, hay que destacar sobre todo el concepto de transparencia, un nuevo modelo de gobernanza basado en la disponibilidad de información pública de forma sistemática, donde la ciudadanía conozca cómo se toman las decisiones políticas y en qué y de qué manera se gastan los recursos públicos.  Para ello la transparencia ha de convertirse en un principio rector de la administración, lo que supone un nuevo reto para las mismas y donde las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han de facilitar la articulación y puesta en marcha de mecanismos de participación ciudadana, de e-gobierno y de transparencia. Según la OCDE (2006) la utilización intensiva de las TIC por parte de las diferentes administraciones puede potenciar la gobernabilidad de nuestras sociedades. Así pues, gracias a la revolución de las TIC, las cuales han supuesto un cambio de paradigma dentro de las administraciones públicas permitiendo ofrecer a coste reducido los servicios de acceso a la información con gran inmediatez y facilidad, se abre la posibilidad de implementar la transparencia en el gobierno. Una praxis real y efectiva de ámbito local que logra una relevancia inédita en la actualidad.
En este sentido, a través de una visión de conjunto sobre el porqué y el cómo de las políticas y actuaciones en los ámbitos de la transparencia y de la rendición de cuentas proponemos centrarnos en la administración local, como institución más cercana a la ciudadanía que ofrece muchos de los servicios públicos básicos para la población, y en la experiencia de los Observatorios Ciudadanos Municipales (OCM) como herramienta, potenciada por la Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda (PACD), que favorece la transparencia y ofrece un mecanismo concreto y práctico para hacer partícipe a los vecinos y vecinas de los presupuestos y cuentas de su ayuntamiento.
Así pues, dentro del concepto de gobierno abierto (e-gobierno) y de los diferentes modelos, instrumentos metodológicos y procesos de transparencia tiene especial relevancia como experiencia práctica lo que se conoce como OCM. Un OCM es un grupo de personas de un mismo municipio que se organizan para fomentar la transparencia y la participación ciudadana en la ciudad, es un espacio gestionado por la ciudadanía y para la ciudadanía. Esta es una herramienta de empoderamiento popular, de participación en las políticas públicas de los ayuntamientos y de fiscalización de las cuentas, es decir, un instrumento de supervisión y control colectivo del gasto de la administración pública local. Los OCM defienden la máxima de que el acceso a la información por parte de la ciudadanía es la condición necesaria para participar de la vida política. Al respecto Sancho (2003) argumenta que las TIC podrían constituirse en una utilidad estratégica en el campo de la transparencia, facilitando información en tiempo real a los ciudadanos, tanto en los aspectos técnicos, de gestión y económicos como en los propiamente políticos de la gestión pública. 
La realidad nos ha mostrado que la estructura opaca de la Administración facilita en muchos casos la malversación de recursos públicos y que demasiadas veces hay intereses externos al ayuntamiento y a la ciudadanía supeditados a una red clientelar que condiciona la gestión de los recursos en beneficio propio. Es por ello que es necesario crear entidades externas que controlen a las administraciones públicas y los OCM son un ejemplo claro, útil y eficaz para ello.
La gestión municipal se centra en dos fundamentos básicos: los presupuestos y la atención a la ciudadanía. En este sentido, el OCM, que se rige por los principios de transparencia y de participación, utiliza una serie de software que acerca el presupuesto municipal y su comprensión a la ciudadanía para así facilitar el conocimiento de cómo se está gestionando el dinero público. Por otra parte, un OCM posibilita los derechos que la ciudadanía puede exigir a la administración a través de la simplificación de los trámites de las consultas públicas al Ayuntamiento, siendo estas tramitadas de forma colectiva y autogestionada, es decir, un OCM facilita sobretodo la realización de preguntas abiertas y directas al Ayuntamiento sobre cualquier partida presupuestaria. Se trata de consultas concretas que el OCM tramita al Ayuntamiento presentándose como organización. Al respecto, una vez más el papel de las TIC es fundamental ya que tal como argumenta Rodríguez (2002) existe una utilización de las nuevas tecnologías por parte de los movimientos sociales en las dinámicas de protesta, movilización, organización, producción de conocimiento y articulación de redes; como es el caso de la puesta en marcha por parte de la PACD de los OCM y su estructura virtual.
Este mecanismo participativo que constituyen los OCM abre la Administración a la ciudadanía, la hace más transparente y previene y/o dificulta la malversación de los recursos públicos ya que facilita procesos de auditoría colectiva de las cuentas públicas. Así mismo, es una herramienta autogestionada que fomenta la participación colectiva y el empoderamiento ciudadano con el objetivo de profundizar en la construcción de una democracia de mayor calidad a través de una herramienta que facilita conocer en que se destinan los recursos públicos de las administraciones locales y exigir los derechos que como ciudadanos se pueden ejercer. En definitiva, una experiencia novedosa y exitosa de práctica ciudadana de construcción de una Administración transparente, abierta y democrática. 
Bibliografía
Castells, M. (2001). “La política de Internet, redes informáticas, sociedad civil y Estado”. Barcelona: Plaza y Janés. 

Castells, M. (2001). “La Galaxia Internet”. Barcelona: Plaza y Janés. 
Blanco, I.; Gomà, R. (eds.) (2009). “Gobiernos locales y redes participativas”. Barcelona: Ariel.
OCDE (2006). Informe “Implicar a los ciudadanos en la elaboración de políticas: información, consulta y participación pública”. París: Secretaría de la Fundación Pública.
Rodríguez, I. (2002). “L'efecte de les TIC en l'organització de l'acció col.lectiva: la virtualització dels moviments socials”. Barcelona: ediuoc.
Sancho, D. (2003). “Gobierno electrónico y participación: factores clave para su desarrollo.”  Revista del CLAD, núm 25.
Subirats, J. (2002). “Los dilemas de una relación inestable. Innovación democrática y tecnologías de la información y de la comunicación”. Paper núm. 24. Fundació Jaume Bofill.

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